
Lo han conseguido. Así resumiría el “Raincoat” de Thee Brandy Hips. Un disco del que presentamos un 1×1, un track by track, que es todo un honor poder hacer. Justo cuando este viernes los podremos ver en el OWNW vs DR en el PopBar de RazzClubs. Antes explicaremos que nos parece, ya que llevamos comentándolo en 140 caracteres desde hace casi un mes. Thee Brandy Hips son un grupo que ha luchado este álbum. Nuestra relación con ellos se remonta a 2009, un inicio que ya comentamos cuando los confirmaron para el Primavera Club 2010. Desde entonces que los tenemos marcados, pero ha sido en Twitter donde hemos podido seguir de cerca su evolución y esa consecución. Donostia no es Barcelona. Es algo que quería destacar. Es una banda muy ligada al 2.0, que ha sabido sacar provecho a ello y que han aprendido a darle un buen uso. Han hecho encuestas a mano alzada de si preferíamos vinilos o cedes (y han sacado tiradas limitadas de ambos formatos), o anunciado los pasos del disco, así como que entraban a grabar en El Tigre de Bilbao con Jon Aguirrezabalaga y mezclado por Xabier Egia de We Are Standard… Un día a día que gusta leer y no empalaga. Todo esto siguiendo firmes en la independencia. Sin agencia de management y con sello propio, sin padrinos que les busquen bautizos, ellos solos se manejan cada “bolo”, la promoción y se autogestionan las ganancias. Y hasta hoy, congregando poco a poco una notable minoría que les siguen y esparcen la voz. Caen simpáticos y son auténticos.

Y todo está muy bien, pero si cuando el disco sale a rodar, no marcan, puedes quedar escondido en la mediatabla sin más. Quizás es donde estaban con el “We Are Love” (2009), un EP que no terminaba de despegar a pesar de buenos temas como “V Empire”, muy radiada en iCat FM, o la bonita balada “Mr. Thinman“. Podría seguir con el símil futbolístico, pues ahora están con el puesto UEFA más que asegurado y ya mirando a Champions seriamente. Este “Raincoat” arranca por el camino fácil. La vía directa, con “Kosmikar“, con ritmo nervioso, riff’s juguetones, pero es que le sigue “Cynisim“, de los temas más celebrados de lo que va de año y lo será a lo largo. Trepidante. Sin pausa, pegadiza y todo eufória. Y no ha terminado que el rasgueo acústico de “Nerves” ya te ha enamorado. Otra vez ese teclado a lo lejos, y la vitalidad no dejando respiro. The Shins. Tras el inicio que marcan estas tres, llega la parte más elaborada con “In My Room” y “Dissolve Your Love Into Water“. Desarrollo lento, pausado, saboreando la subida hasta el estallido, muy marcado en “In My Room” y más sútil en “Dissolve..” donde me viene a la cabeza Best Coast. Con “Shoegazing” consiguen un broche de oro a esta parte del disco, dejando claro que si quieren ponerse a experimentar y sobreponer capas, también van sobrados. No solo de la inmediatez vive el Brandy Hip. El título de la canción sirve para entender la ironía y la autoparodia que gastan, nombrando así: “Shoegazing”, una canción en la que el ruido atronador es el objetivo que van persiguiendo en los 5 minutos hasta lograrlo al final. Vuelve entonces el desparpajo y la vitalidad, los saltitos, el deje garajero, y los riffs divertidos: “Wayne”, las “parapapas” de “Overexposed” y “Boxing Day“. Todo color, alegría y fuerza, siempre con esa voz tan particular de Asier, que termina siendo un de los toques más personales y distintivos del grupo. Sin darte cuenta, el disco llega a la parte final. “Indian Summer” y “Ice Cream Ballad“, dos temas en los que solo visualizo a Vampire Weekend asintiendo con conformidad. Percusión de Alex sutilmente africana en ambos temas, y punteos destellando frescura. “Ice cream ballad” es una explosión que para cerrar un disco (y un concierto) resulta infalible. La producción del disco es impecable a lo largo de los 40 minutos y los 11 temas se escuchan de una tirada, manteniendo cierto aire lo-fi, pero sin recargar ni usándolo para enmascarar carencias, suena de mil maravillas. Los clásicos añejos quedan lejos del sonido del quinteto Thee Brandy Hips, más cercano a influencias recientes, un proceso natural. Los géneros se reinventan y así es como suena el POP en los 2010′. Lo han conseguido, joder si lo han conseguido.

Ahora cedemos el turno a ellos. La mayoría escrito por Asier (voz, guitarra) y retoques de Alejandro (batería). Ha quedado muy, muy, muy interesante. Anécdotas, nombres de grupos (¡coincidimos en algunos de los ya nombrados!), discordancias, cambios de última hora… todo lo que se te ocurriría preguntar, aquí lo lees. Qué orgullo contar con esto. Allá va. Esperamos que os guste tanto como a nosotros. Aprovechamos para darles las más sinceras gracias. Y ahora ya sí, tras el salto a gozar:

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